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Homme Deux y la ruptura silenciosa del tailoring occidental

La reconstrucción silenciosa del menswear

Para entender Comme des Garçons Homme Deux primero es necesario entender el momento en el que Comme des Garçons apareció dentro de la industria de la moda.

A finales de los años sesenta y principios de los setenta, gran parte de la alta moda occidental seguía construyéndose bajo ideales muy específicos: elegancia clásica, siluetas favorecedoras, lujo aspiracional y prendas diseñadas para reforzar una idea concreta de belleza. Incluso dentro de los espacios más experimentales existía una obsesión constante por mantener armonía, sofisticación y perfección visual.

Entonces aparece Rei Kawakubo.

En 1969 funda Comme des Garçons en Japón, una marca que desde el inicio parecía operar bajo reglas completamente distintas. Mientras gran parte de la industria entendía la moda como una herramienta para embellecer el cuerpo, Kawakubo comenzaba a trabajar desde otra idea mucho más incómoda: cuestionar la relación entre cuerpo, prenda y percepción.

La verdadera ruptura ocurre cuando Comme llega a París a comienzos de los ochenta, esta aparición generó una reacción inmediata en la industria.

Las prendas eran oscuras, asimétricas, desgastadas y, muchas veces, deliberadamente antiestéticas bajo los estándares tradicionales de la época. Las siluetas no buscaban estilizar. Las estructuras parecían incompletas. Las prendas no intentaban “favorecer” el cuerpo de la manera en la que la moda occidental llevaba décadas haciéndolo.

Para muchos críticos europeos aquello parecía una negación completa del lujo tradicional y era precisamente ahí donde se encontraba el impacto, pues Kawakubo no intentaba únicamente presentar ropa distinta; estaba cuestionando el sistema completo sobre el cual la moda occidental había construido sus ideas de elegancia, perfección y feminidad.

La belleza dejaba de entenderse como algo armónico, la imperfección comenzaba a tener valor y la incomodidad se convertía en discurso. Y aunque gran parte de la conversación alrededor de Comme suele centrarse en womenswear o en las propuestas más radicales de la marca, uno de los movimientos más interesantes de Kawakubo sucedió cuando decidió intervenir algo todavía más rígido, es decir el menswear.

Cuando Comme decidió replantear la ropa masculina

En 1978 nace Comme des Garçons Homme, la primera línea masculina de la marca, esta tiene como proposito seguir explorando y reinterpretando los diversos mercados de la industria textil. Durante décadas, el menswear había funcionado bajo códigos extremadamente controlados, pues se buscaba seguir con mismo modelo o status quo construido, este sistema esta construido a traves de del diseño de proporciones exactas, un tailoring rígido, ello con la finalidad de denotar una disciplina visual enfocada en la funcionalidad empresarial y con ello seguir manteniendo una masculinidad tradicional.

El interés de Kawakubo comienza por esta forma de ver y entender la moda másculina. Su visión se basaba en la reiterpretación y reconstruccion de estas estructuras, ello a través de una forma sutil y gradual de implementación; su objetivo era modificarlo ligeramente hasta hacerlo sentir distinto.

El nacimiento de Comme des Garçons Homme Deux

En 1987 aparece Comme des Garçons Homme Deux, la tercera línea masculina desarrollada por Kawakubo en menos de una década; sin embargo, Homme Deux nunca funcionó únicamente como una línea secundaria dentro del universo dela firma. En realidad, nació como un estudio específico sobre el businesswear occidental reinterpretado desde sensibilidad japonesa, lo cual permitía entender la lectura de la linea a través de una perspectiva diferente, pues mientras Comme des Garçons Homme Plus exploraba propuestas mucho más agresivas y cercanas a la moda como arte, Homme Deux trabajaba desde algo mucho más silencioso y complejo, hacer que la ropa masculina cotidiana comenzara a sentirse ligeramente extraña sin dejar de ser funcional.

La propia línea fue presentada en Japón como una nueva propuesta de businesswear para una nueva era, ropa elegante, cómoda y menos restrictiva para el cuerpo. Una alternativa al formalismo rígido que había dominado históricamente la estética empresarial masculina occidental.

Y ahí es donde Homme Deux se vuelve especialmente interesante, ya que la línea nunca intenta destruir el menswear tradicional de manera evidente, sino busca reinterpretarlo y ofrcer una nueva perspectiva sin desplazarlo completamente.

La importancia de la alteración silenciosa

Quizá una de las ideas más importantes dentro de Homme Deux es que la deconstrucción no siempre necesita verse extrema para existir. Kawakubo entendía que alterar ligeramente una prenda familiar podía resultar mucho más incómodo que romperla completamente.

Por eso muchas piezas de Homme Deux parecen “normales” a primera vista, hasta que se observan con más atención y es justamente en ese momento donde empiezan a aparecer, proporciones desplazadas, estructuras menos rígidas, hombros alterados, balances visuales "incómodos", patrones ligeramente deformados y relaciones distintas entre tela y cuerpo.

Nada parece exagerado, pero nada está exactamente donde debería, lo cual permite visualizar la filosofía y objetivo de la firma antes expuesto, generando así una percepcion diferente de la prenda.

¿Por qué incluso una T-shirt importa dentro de Homme Deux?

Porque dentro de Comme des Garçons Homme Deux el diseño rara vez depende únicamente de gráficos o branding visible, la diferencia vive en la construcción,  en el diseño y estructura de composición, en la idea de conexión prenda y cuerpo, lo cual resulta especialmente relavante hoy en día. Actualmente gran parte de la moda contemporánea depende de estímulos inmediatos, logos visibles, impacto rápido, saturación gráfica y colaboraciones constantes.

Mientras tanto, Homme Deux continúa funcionando desde algo mucho más silencioso, como la construcción, la proporción, la intención y la permanencia. Probablemente esa es la razón por la que la línea sigue siendo relevante décadas después. No porque persiga tendencias, sino porque muchas tendencias actuales todavía siguen intentando alcanzar conversaciones que la marca ya había comenzado hace mucho tiempo.